Bebé

¿Por qué el bebé se niega a comer?


Se observa a los niños durante los períodos de mayor interés en la comida y en los momentos en que el niño se niega a comer. Los padres generalmente están preocupados por la última situación. Es eso correcto

¿Cuándo puede un bebé negarse a comer?

Aversión a la comida y un salto en el desarrollo.

Un salto en el desarrollo puede causar menos interés en la comida, nerviosismo, dificultad para conciliar el sueño.

En el primer año de vida, los niños experimentan siete saltos de desarrollo. Cada período difícil puede durar un día o varios días. La falta de apetito en este momento es un síntoma natural. No tienes que preocuparte por él.

Más sobre este tema.

Renuencia a comer y expandir la dieta.

A veces se observa una disminución del apetito en los niños al expandir su dieta. Esto se debe a que los nuevos alimentos a menudo se digieren por más tiempo, permanecen en el estómago y el niño necesita convencerse y acostumbrarse a los nuevos alimentos.

El mejor consejo para este momento: nada de fuerza, con calma y paciencia. Pasará!

Aversión a la comida e interés en el mundo.

Los niños de alrededor de cuatro meses a menudo se niegan a comer durante el día. Chupar la interrupción del seno o del chupete, mirar a su alrededor con interés o tratar de contactar al cuidador. Es típico que los bebés de esta edad se pongan al día por la noche, cuando el niño, que no tiene nada más que "hacer", comienza a comer con entusiasmo, interrumpiendo efectivamente el sueño de los padres.

¿Cómo puedes lidiar con este problema? En primer lugar, encuentre una habitación tranquila y reduzca la cantidad de estímulos durante la alimentación. El dominio y las tácticas correctas serán útiles, porque con el tiempo el interés reducido en comer durante el día puede volverse típico. Cuando el niño comienza a sentarse, gatear y caminar, la negativa a comer puede ser aún más firme y los motivos nocturnos son más frecuentes, así que asegúrese de tener un ambiente tranquilo mientras come.

Aversión a la comida y la enfermedad.

Los niños generalmente comen peor cuando están enfermos. La disminución del apetito también se observa uno o dos días antes de la infección. En este momento, el niño está más deprimido, somnoliento e irritable. En caso de infección, especialmente a temperatura elevada, vale la pena consultar a un médico.

La razón de la renuencia a chupar puede ser una nariz tapada, aftas en el bebé y aftas, así como enfermedad celíaca, anemia, enfermedad por reflujo gastroesofágico y alergia alimentaria.