Tiempo para mamá

10 maneras fáciles de arruinar tu infancia


Todo padre normal quiere bien para su propio hijo. Sueña con que el niño se desarrolle rápidamente, aprenda las siguientes cosas sin problemas, sea saludable, fuerte y feliz. Y aunque no hay una manera perfecta de lograr este objetivo, y cada uno de nosotros comete errores, son comportamientos que solo perjudican y es difícil justificarlos.

A continuación hay una lista de las peores cosas que puede hacerle a su hijo.

Burlarse, ignorar sentimientos

Debe separar fuertemente los sentimientos del comportamiento. Aunque los comportamientos manifiestan lo que sucede en la cabeza y el corazón del niño, desafortunadamente algunos de ellos requieren una fuerte oposición de los padres. Sin embargo, los sentimientos no se pueden negar o ridiculizar. Un niño no debe ser castigado por ello.

El papel de mamá y papá es ayudar al niño a comprender cómo se siente. Sin insultar, burlarse o menospreciar estos sentimientos. Todos, por lo tanto también un niño, tienen derecho a tener un mal día. Un padre amoroso siempre debe mostrar amor incondicional. Esto no significa la aceptación de todo el comportamiento del niño, sino que solo ayuda a dirigir los sentimientos de tal manera que no lastimes ni lastimes a nadie con tu comportamiento.

Tratar al niño como un adulto.

El niño merece respeto, amor y aceptación. Sin embargo, esto no significa tratar a un niño de pocos años como adulto, no solo a mamá o papá. Culpar a un niño con sus propios problemas o preocupaciones, de acuerdo con el principio de que no tiene sentido ocultar nada, no es una buena idea. Un niño no puede convertirse en un terapeuta, un mediador entre padres en disputa, no puede llevar sobre sus hombros una gran responsabilidad por la vida y la felicidad de un padre.

Los padres no deben ocultar sus problemas por la fuerza, porque el niño notará que algo está mal. Admitir problemas y agregar con una sonrisa en su rostro que son temporales, le da al niño una señal de que en la vida no es perfecto, y de cualquier situación, incluso difícil, hay una salida.

Seamos realistas, vivamos en armonía con nuestras propias emociones, pero no las carguemos con niños.

Introducir reglas inconsistentes

Hay excepciones a cada regla. Es natural Sin embargo, la clave del éxito es el comportamiento que le permite introducir reglas que garantizan una sensación de seguridad.

Un niño que no sabe qué está permitido y qué no está permitido evaluará a los padres, comprobará sistemáticamente su paciencia y con su comportamiento "forzará" una fuerte reacción sobre ellos.

Los psicólogos enfatizan que la falta de reglas claras conduce a una baja autoestima y muchos comportamientos problemáticos.

Trata al niño como una extensión de ti mismo

Si desea que la niña en el futuro como adulta se pregunte constantemente si es lo suficientemente buena y viva con miedo de que sus seres queridos no la quieran o tengan dudas sobre si merece amor, trate a la niña como su propia sucesora. Vea en el niño a una persona que trabajará mejor en su vida, que no cometerá sus errores, elegirá una mejor profesión, una mejor pareja, cumplirá sus aspiraciones, sueños ... Esta es la clave para estropear la infancia de su hijo.

Burlarse de su compañero

Si los padres del niño no se llevan bien, no tiene sentido pretender jugar un matrimonio feliz. Aunque muchos adultos sienten esta tentación, hacerlo hace más daño que bien. Es como crearse como el padre "perfecto" "mejor". Esto es muy dañino, pero desafortunadamente es una práctica frecuente.

Teniendo en cuenta el amor por un niño, siempre es bueno hablar positivamente sobre el otro padre. Si no puede decir nada bueno, es mejor no abrir la boca. A veces es difícil, pero si queremos que el niño tenga la oportunidad de construir relaciones duraderas en el futuro, vale la pena desarrollar el hábito de meter la lengua detrás de los dientes.

Castigar por la independencia

El niño naturalmente lucha por la independencia. Llega a las siguientes etapas de desarrollo: camina, corre, come, se viste, se lava, se peina, quiere llevar su osito de peluche, su bolso al jardín de infantes, dormir en casa de la abuela ... En este aprendizaje, el jugo a menudo se derrama, el botón se rompe, los cordones se rompen, la rodilla ...

Y aunque incluso el mejor padre puede enfadarse cuando un niño en edad preescolar se rebela y exige independencia, justo cuando necesita salir de la casa rápidamente, vale la pena considerar el "problema" de manera más amplia. Nuestra ira, frustración o palabras irreflexivas, cuando aparecen con demasiada frecuencia, pueden tener efectos muy negativos. De esta manera, le damos al niño un mensaje sutil: "No creo en ti", "no puedes hacerlo", "no tendrás éxito de todos modos".